Conseguí lo que quería, pasar la noche en la biblioteca. Cuando se apagaron todas las luces, cogí mi linterna y fui a todas las salas, hasta llegar a mi favorita, la sala infantil.
En esta sala, escuché un ruido que parecía que alguien estaba llorando, seguí este sonido hasta ver un libro tirado en el suelo.
Cuando llegué hasta el libro, me contó que nadie nunca lo había leído y que los demás libros se reían de él, y lo que hice fue leer ese libro hasta su última página. Cuando lo terminé de leer, el libro me lo agradeció mucho, y me dijo que gracias por conseguir que alguien lo leyera. Cuando amaneció, antes de que abriesen las puertas, escapé de la biblioteca.
Lo que el libro no sabía, es que yo también había conseguido algo, encontrar mi libro favorito.
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