jueves, 22 de abril de 2021

EL LIBRO DE LA TRISTEZA

    Voy a contar una historia que está basada en hechos reales y está ocurriendo mundialmente trata de la covid19. Esta enfermedad brotó en china en el año 2020 pocos días después hubo muchos casos de personas contagiadas la gente se alarmó y todos estaban muy asustados no pasaron muchas semanas cuando dieron una mala noticia.

Esta decía, que había que cerrar los comercios y todo tenía que pararse, y como si fuera poco dijeron que la enfermedad se había expandido a otros países. El primer país que se expandió fue en EE.UU y desde allí también llegó a España, etc.


En un pequeño pueblo que es donde vivo, Burunchel, situado dentro de Jaén, España. Llegó de repente la enfermedad y cuando alguien se ponía malo todos pensaban que era del Covid.


Aquí también hubo que cerrar todos los comercios, lo mejor fue que no se contagiaron muchos. Pero murió bastante gente y eso para algunas familias era una gran tristeza.

También daba pena de ver que tantas calles estuvieran llenas de tristeza. 


Fueron unos días muy complicados, hasta que llegó el verano, en esos meses de verano tan bonitos por fin podíamos salir y los negocios abrieron para poder conseguir dinero después de tanto tiempo en crisis.


A día de hoy sigue esta enfermedad, esperemos que todo acabe pronto y quede como un mal recuerdo escrito en la memoria de un libro.  


LAS BRILLANTES IDEAS DEL VAGABUNDO

 

    En el parque central de Burunchel había un vagabundo quien se decía de que era el hombre mas inteligente de la comarca de Cazorla ,por que tenia una solución para cada problema. Por ese motivo, mucha gente acudía a él buscando un consejo y dejaba una moneda en su sombrero al marcharse.

Cerca de este parque vivía María, una adolescente que llevaba semanas llorando porque su novio la había dejado con la excusa de que se iba a estudiar a Francia para poder escribir libros.


Harta de oír sus lamentos día y noche, su madre decidió llevarla a hablar con el sabio vagabundo, María no quería hablar con él por las pintas que llevaba pero la madre insistía que se sentara al lado del vagabundo para que le diera un consejo para su hija .

María refunfuñando le contó su problema mientras que le contaba su desgracia al vagabundo sus lágrimas volvían a correr por sus mejillas. Tras escucharla con gran atención, el sabio vagabundo le dijo con voz dulce:

-Tú me has confiado tu historia y yo voy a contarte otra, ¿Conoces el chiste de los pingüinos?

-No… -dijo María, ofendida.

-Pues escucha bien...Una mujer muy amante de los animales vío desde la ventana de su coche un grupo de pingüinos caminando a cinco calles del zoo de New York, al entender que se ha escapado, decide bajar a arreglar aquello antes de que los atropellaran. Como la dama llega tarde a la reunión, para a un chico joven con la cara de tonto, le da un billete de 50€ y le dice te doy este dinero para que lleves a estos pingüinos al zoo.


María escucha aquella historia cada vez más enfadada, pero no se atrevió a cortar al vagabundo que siguió:

-Tres horas después, vuelve en su coche por el mismo camino y se encuentra al chico con la cara de tonto y el grupo de pingüinos por la calle.


Furiosa sale del coche y le pregunta al chico ¿Por qué no has hecho lo que te había pedido? A lo que le responde:

¡Claro que lo he hecho! He llevado a los pingüinos al zoo como usted me dijo, y con el dinero que ha sobrado ahora los llevo al cine.

El vagabundo estallo con una gran carcajada acompañada por María, que se reía de lo malo que era el chiste.

-Espera no te vayas todavía, tengo algo que contarte.

La chica pensó que ahora le contaría su problema, después de haberla hecho reír con el chiste.

Para su asombro el vagabundo explicó:

-Una mujer amante de los animales ve desde su coche a un grupo de pingüinos...

Por educación de María escuchó de nuevo el chiste y solo le ofreció una sonrisa. Luego María le hizo una señal a su madre para que se fueran pero el vagabundo la detuvo.

-Entiendo... - dijo el vagabundo, mirándola muy fijamente a los ojos le dijo:

Me estas diciendo que no puedes reírte una y otra vez del chiste ¿verdad?

¡Ya te lo sabes! Entonces ¿Por qué llorar un día tras otro cuando el problema es el mismo?


MI NOCHE


 

 

Conseguí lo que quería, pasar la noche en la biblioteca. Cuando se apagaron todas las luces, cogí mi linterna y fui a todas las salas, hasta llegar a mi favorita, la sala infantil.

En esta sala, escuché un ruido que parecía que alguien estaba llorando, seguí este sonido hasta ver un libro tirado en el suelo.

Cuando llegué hasta el libro, me contó que nadie nunca lo había leído y que los demás libros se reían de él, y lo que hice fue leer ese libro hasta su última página. Cuando lo terminé de leer, el libro me lo agradeció mucho, y me dijo que gracias por conseguir que alguien lo leyera. Cuando amaneció, antes de que abriesen las puertas, escapé de la biblioteca.

Lo que el libro no sabía, es que yo también había conseguido algo, encontrar mi libro favorito.

miércoles, 21 de abril de 2021

LOS TRES HERMANOS DE LA SIERRA

    Érase una vez dos hermanos y una hermana a los que hacían bullying. Todo comenzó cuando se mudaron a la sierra. Eran millonarios pero ellos eran muy buenos, y no se burlaban de nadie pero en cambio, todos se burlaban de ellos. Ellos cada día recibían críticas y más criticas. Pero un día se hartaron y se lo dijeron a sus padres, el problema era que sus padres no les hacían caso. Como estaban muy cansados de la situación, se fueron de casa y no fueron al colegio. Se llevaron las maletas y estuvieron en el campo caminando y caminado hasta que encontraron un libro llamado “LAS TRES HECHICERAS”. Les llamó tanto la atención que decidieron abrir el libro. Y no se dieron cuenta de que en la esquina de la página ponía: “RECOMENDACIÓN NO ABRIR”. Y lo abrieron. Salieron tres niñas encantadoras y los tres hermanos se asustaron mucho, ellos les preguntaron: ¿Quiénes sois?. La más pequeña dijo somos bru.. la mayor y la mediana le taparon la boca. Los niños le dijeron que si querían acompañarles. Ellas respondieron que si, luego las hechiceras le preguntaron que cómo se llamaban, y los niños le dijeron que como sus padres no le prestaban atención desde chicos no les pusieron nombre. Las tres hechiceras se quedaron alucinadas. Luego las hechiceras le dijeron a los niños que si iban al colegio, y los niños respondieron que si pero solo les llevaban al colegio para quitárselos de encima. Las Hechiceras se quedaron calladas al escucharlos. Después de un largo trayecto, la mayor de las hechiceras les dijo, os vamos a decir la verdad somos brujas y hemos venido para que os metáis en el libro. Los niños asombrados preguntaron ¿Para qué nos queréis meter en el libro?. Pues porque pensamos que toda la gente se lo pasa bien menos nosotras, los tres niños les dijeron a nosotras nos pasa lo mismo con nuestros padres. Enserio, nos pasa lo mismo, y también nos apuntaron al colegios para eso que mala suerte. Pero nos podemos cuidar los unos a los otros, venid con nosotros a nuestro chalet del campo ¿Aceptáis la propuesta? Por supuesto, los tres hermanos aceptaron pero pensaron cómo iban a comprarse la comida si no tenían dinero, dijeron los hermanos. La hermana mediana se dio cuenta de que ahora podían hacer magia y hacer lo que quisieran. Y así fue como acabaron las hechiceras y los hermanos de la sierra. Colorín colorado este relato se ha acabado.

LA MAGIA ESTÁ EN TODAS PARTES

     Érase una vez una niña llamada Inés y su perro Pipo. Iban paseando por la sierra cuando Pipo empezó a correr. La niña salió corriendo a buscarlo y Pipo estaba al lado de un libro. Inés cogió el libro, lo abrió y se metió dentro con su perro Pipo. Fueron por un camino y vieron dos niños, se pusieron a jugar. A lo lejos había una carta encima de un banco, Inés se acercó y la leyó en voz alta: “Siempre podrás cumplir tus sueños”.


UN DÍA DE PESCA EN EL TRANCO

     Un día leí un libro que contaba la historia de un magnífico pescador llamado Marcelino, contaba que un día normal de verano salió a pescar con la mínima esperanza de pescar algo porque unos días antes estuvo en ese mismo sitio, un excelente pescador de la aldea de Coto Ríos. Marcelino empezó a sacar todos su enseres para la pesca, cucharillas, rapalas, masilla, cebo blando como cangrejos, lombrices y grillos de goma. Aquel día, Marcelino no sabía por qué decantarse. Al fin se decidió, y cogió una cucharilla que antes de él, la tuvo su padre. Al cogerla se acordó de lo que le dijo su padre antes de dársela “SI SABES CÓMO UTILIZARLA, TE LLEVARÁS GRANDES SORPRESAS”. Después de preparar sus enseres montó la caña, al primer lance notó un pequeño tirón pero pensó que sería una rama, por eso mismo no volvió a lanzar más en ese sitio hasta la hora de irse. En ese último lance, notó un gran tirón en la caña, estuvo luchando quince minutos hasta que al fin pudo sacar ese pez a la orilla. Se quedó sorprendido al ver que sacó una tremenda trucha de más de seis kilos de peso. Con esa trucha tenía para dar de comer a toda su familia durante toda una semana.

UN DÍA SURREALISTA

    Un día cuando fui a hacer la “Vereda de las Estrellas” en Granada, en un pueblo llamado Güejar Sierra.

Cerca del parque Natural de Sierra Nevada, me encontré un libro bajo la nieve en el cual ponía “ De mi, para mi yo de 20 años” . Cuando llegué a mi casa me paré a leerlo, y mira que leer es raro en mi, pero solo fue para cotillear un poquito pero cuando empecé a leer no podía parar de leerlo, porque era muy interesante lo que contaba ese/esa niño/a, y las cosas que pensaba que le iban a ocurrir.

De repente, leí un párrafo en el que ponía “si alguien algún día lee esto le ocurrirá algo malo no, lo siguiente” y por casualidad que ese día era martes 13 que para algunas personas ese día es de mala suerte. Justo ese mismo día a pocos kilómetros de allí hubo un incendio muy grande, cerca de la carretera y ese día teníamos que pasar por esa carretera para volver a mi tierra, Jaén. Cuando nos disponíamos a volver la policía nacional nos hizo regresar para la casa de Granada, nos tuvimos que quedar allí hasta que el incendio se controlase un poco.



EL UNICORNIO Y EL LIBRO

    Había una vez una niña que le encantaban los libros. Un día se encontró una biblioteca mágica donde los libros volaban. La niña quería coger uno que era de un unicornio. La niña intentaba cogerlo una y otra vez, pero no conseguía llegar. Los demás libros hicieron una escalera para ayudarla a conseguir el libro. Consiguió cogerlo. Bajó y lo abrió, de repente se fue a un mundo de fantasía donde había muchos unicornios, uno no tenía marca y la niña lo ayudó a tener una marca. Al unicornio lo que le gustaría tener es una estrella. Estuvieron buscando todo el día sin poder encontrarla. Se hizo de noche y estaban mirando al cielo y de repente, la niña vio que en el cielo había estrellas muy bonitas. Como el unicornio volaba fueron a coger una estrella, la cogieron y la niña se la puso al unicornio. Así todos ya vivieron felices y comieron perdices. 

EL UNICORNIO PERDIDO

     Érase una vez una niña que fue a la biblioteca donde conoció a un unicornio al que cuidaría. Caminaron durante un rato. El unicornio preguntó ¿Dónde está tu casa? La niña le respondió: encima de aquella montaña enorme.

Cuando llegaron comieron arroz, la mejor receta de su abuelo. El unicornio se quedó en su casa para siempre.


EL PLANETA DE LOS LIBROS

  Había una vez una astronauta, era la primera astronauta que iba al planeta de Venus. Cuando iba a despegar estaban casi todas las personas de la ciudad viendo al cohete salir. Cuando llevaba un rato de vuelo, y había pasado la capa de fuego, de pronto algo salió mal. El cohete cayó empicado a otro planeta bastante raro, la astronauta que se llamaba Sara se desmayó del impacto y al rato despertó. Al fondo había un castillo y se asombró, fue a ver si habitaba alguien. El castillo por fuera estaba totalmente decorado de libros, cogió uno y eran falsos, también había casas que parecía que habitaba alguien. Entró en el castillo y se encontró un montón de libros en estanterías, Sara escuchó un ruido muy fuerte que provenía del exterior. Salió y se encontró con un extraterrestre, más bien un montón, era un pueblo entero y traían su cohete. De repente, los extraterrestres se comunicaron con ella y le dijeron popdemmos arregllrar tru crohette.

Sara los entendió y dijo: ¡Enserio lo podéis arreglar!¡Gracias¡ Un guía le enseño el castillo y le encantó había por lo menos mil libros . Mientras tanto los otros extraterrestres estaban arreglando el cohete pero algo fallaba, se dieron cuenta de que lo que le faltaba era plutonio. Había un gran problema el plutonio se encontraba en el sur donde vivían sus enemigos, los serpientes del sur. Todos planearon el ataque de los serpientes. Este es el plan tu Sara los distraerás, y mientras tanto nosotros robaremos el plutonio porque no nos lo darán educadamente, dijo el extraterrestre jefe. Todo fue según lo previsto y los extraterrestres consiguieron el plutonio para el cohete de Sara, lo arreglaron y pudo volver al planeta Tierra.


EL PERRO, SU NAVE Y EL LIBRO MÁGICO

     Érase una vez un perro que se subió a una nave, estaba paseando y se encontró con un libro y se lo leyó. El perro dijo hoy es 23 de abril, el día del libro. Bajó al planeta Tierra y se puso a comprar libros. Después subió a la nave, se puso a leer uno a uno y se le acabaron los libros. Bajó al planeta de nuevo y cogió más libros, y así todo el rato. El último era mágico y cada vez que pedía algo, aparecía. Pidió tantas cosas que la nave se llenó de todas las colecciones que había pedido. Bajó y devolvió los libros menos el mágico. Se durmió y desapareció el libro. Cuando se despertó se puso a buscar por todas partes. Bajó a buscarlo por si había otro pero no, se enfadó tanto que ya no quería que fuese más el día del libro. Cuando se montó en la nave, lo encontró se puso tan feliz que quería que todos lo días fueran iguales para comprárselo y colorín colorado esta historia se ha acabado.

EL LIBRO 13

   Era la noche de la fiesta de cumpleaños de Lucía, todo iba bien...hasta que le regalaron un libro, un libro desconocido, un libro del que nunca nadie había hablado, y que no había sido puesto en venta.

Lucía se fue a dormir, contenta por la celebración de su cumpleaños, pero pensativa porque nunca había escuchado que existía ese libro.

A la mañana siguiente, cuando se despertó, vio que el libro no estaba en la mesa, donde lo había dejado la noche anterior. Pasado un rato, después de haber mirado por toda la casa, decidió preguntarle a sus hermanos y a su madre que si lo habían visto y ellos dijeron que no. Lucía siguió buscando el libro y de repente lo encontró en el columpio del jardín de la casa.

Ella estaba muy preocupada porque recordaba que lo había dejado encima de la mesa, pero después de estar horas y horas pensando en el libro, decidió pensar que había sido alguna broma pesada de su hermano Manuel que era muy travieso.

Al mes siguiente, casualmente el día 13, el mismo día que había sucedido lo del libro, pasó una cosa parecida a la del mes de anterior. La diferencia era que en vez de estar en el columpio del jardín, se encontraba en la piscina flotando. Ella empezó a preocuparse un poco más porque sabía que su hermano no repetía las mismas bromas. Le pidió a su hermano que dejara ya de gastar bromas, y su hermano le respondió que él no le había gastado ninguna broma. Ella sabía que no había sido su hermano porque no suele repetir bromas.

Pasadas unas horas, Lucía, pensativa, empezó a mirar el libro fijamente, y vio una cosa muy extraña. El libro no estaba mojado, y había estado en el agua. Lucía no aguantaba más ese libro, y decidió tirarlo a la basura.

Cuando se levantó vio que el libro estaba en su mesa, y ella se acordaba perfectamente de que lo había echado a la basura. Se volvió loca y se escapó de casa de sus padres. Ella se fue con su novio a Rusia para olvidarse del libro.

Cuando llevaba un mes en Rusia, el día 13 de ese mes, cuando Lucía volvió del trabajo, se quedó sorprendida al ver que el libro estaba encima de la silla. Ella ya no podía creerse lo que estaba sucediendo. Se preguntó cómo podía haber llegado el libro a Rusia.

Ella decidió poner en venta el libro, en la librería que ella trabajaba para ver si cambiando de dueño ya no la perseguía más. Pasaban días y días, y no vendían el libro. Hasta que un día que llegó a la librería y el jefe le dijo que habían vendido el libro. Ella se quitó una preocupación de encima y el libro ya no la persiguió mas.

LIBRO VENDIDO

EL LIBRO DE LA TRISTEZA

     Voy a contar una historia que está basada en hechos reales y está ocurriendo mundialmente trata de la covid19. Esta enfermedad brotó en...